Xerostomía o boca seca: todo lo que necesitas saber

 

 

La xerostomía (también conocida como el síndrome de la boca seca) afecta a más del 20% de la población que supera los 60 años de edad.

 

¿Qué es la xerostomía?

 

La saliva mantiene humedecidos los tejidos orales, y su labor es básica para nuestra correcta salud bucodental. Además, posibilita la correcta deglución de los alimentos, y facilita el habla y la masticación.

 

El síntoma más acusado es la sequedad bucal. Pero, además, las personas que padecen xerostomía suelen declarar los siguientes signos:

  • Alteración en la consistencia de la saliva y en el sabor habitual de los alimentos

  • Continua sensación de sed

  • Molestias para hablar o masticar debidamente

  • Disfagia -o dificultad para tragar-

  • Sensación de ardor bucal

  • Mal sabor de boca y halitosis

  • Grietas en las comisuras de los labios

  • Afección de caries y enfermedades periodontales -gingivitis o periodontitis-

Causas del síndrome de la boca seca

 

En primer lugar, la xerostomía puede ser una sensación pasajera debida a períodos en los que el paciente esté padeciendo unos niveles muy altos de estrés o ansiedad.

 

Además, hábitos de consumo como una malas pautas de nutrición, el tabaquismo o la ingesta de bebidas alcohólicas de manera regular reducen cuantiosamente los niveles de segregación salivar.

 

Por otro lado, la hiposalivación es una consecuencia habitual de algunos tratamientos médicos como los procesos de quimioterapia y radioterapia dirigidos a personas con cáncer.

 

Además, la ingesta de algunos medicamentos puede provocar xerostomía. Los más habituales son los antihistamínicos, los antidepresivos, algunos antiinflamatorios o los relajantes musculares.

 

Por último, la sequedad bucal es una consecuencia típica de algunas enfermedades tales como:

  • Enfermedades sistémicas, como la diabetes o la artritis

  • Patologías psiquiátricas como los trastornos alimenticios -anorexia o bulimia- o la depresión

  • Enfermedades autoinmunes como, por ejemplo, el síndrome de Sjögren

  • Anomalías en el correcto funcionamiento de los conductos salivares

En función de su origen, podemos distinguir dos tipos de xerostomía:

  • Cuando se trata de episodios puntuales que pueden ser revertidos cambiando pautas de consumo o estimulando la secreción salivar, hablamos de xerostomía reversible. Ésta es típica de pacientes que están sufriendo unos elevados niveles de estrés, consumiendo un determinado tipo de medicamentos de manera puntual o que no están prestando la suficiente atención a sus pautas alimenticias.

  • Por el contrario, la xerostomía irreversible afecta a quienes presentan un daño en las glándulas salivales que no puede ser solventado. Es habitual en pacientes que padecen alguna patología crónica o que han recibido altas dosis de radiación en diversos tratamientos médicos.

¿Qué consecuencias tiene la xerostomía para la salud bucodental?

 

La saliva cumple distintas funciones básicas en nuestro día a día. Por ello, la segregación de niveles inferiores de saliva a los deseados puede afectar notoriamente a la calidad de vida de quienes lo padecen.

 

Entre los efectos secundarios más habituales de la xerostomía, destacan:

  • Dificultad al masticar debidamente, y molestias a la hora de tragar o deglutir correctamente los alimentos.

  • Molestias al hablar, necesitando beber agua de manera frecuente para poder pronunciar debidamente todos los sonidos.

  • Una mayor prevalencia de caries dentales o de enfermedades periodontales, al no neutralizarse debidamente el PH de la boca.

  • Irritación y aparición de fisuras en la lengua, así como de grietas en la comisura de los labios.

  • Mayor incidencia de infecciones micóticas como, por ejemplo, candidiasis oral.

  • Molestias en pacientes con prótesis dentales, al aumentarse el roce con la mucosa.

 

Por ello, es vital que, ante los síntomas de esta condición, el paciente acuda a su odontólogo de confianza.

 

¿Cómo combatir el síndrome de la boca seca?

 

El primer paso a la hora de abordar un caso de xerostomía será analizar cuál es la causa que lo motiva. Por ello, el odontólogo revisará el estado de salud bucodental del paciente, así como su historial clínico.

 

De esta manera, podrá determinar si el origen de la hiposalivación está ligada a algún tratamiento médico.

 

Además, en algunas ocasiones el especialista también estima oportuna la realización de análisis de sangre o pruebas para determinar el nivel de segregación salivar de la persona.

En caso de que esta condición clínica sea reversible, el odontólogo le recomendará al paciente una serie de pautas que pueden favorecer la segregación salivar:

  • Incidir en las correctas pautas de higiene bucodental

  • Aumentar el consumo de agua diario y mantenerse debidamente hidratado

  • Comer chicles -siempre sin azúcar- o decantarse por alimentos que requieran un mayor esfuerzo de masticación

Además, en caso de que el origen de la xerostomía esté ligado al consumo de algunos medicamentos, el odontólogo podrá modificar las dosis de los mismos o sugerir la ingesta de otros fármacos sustitutivos.

Sin embargo, cuando esta situación es irreversible, existen diferentes soluciones que puede ofrecer el odontólogo para mejorar la situación de los pacientes.

 

Entre ellas, destacamos la pauta de fármacos que favorezcan la segregación salivar -denominados sialogogos- o el empleo de humectantes artificiales que simulan la textura salivar.

 

Por último, el dentista intentará prevenir las posibles consecuencias que la xerostomía puede tener en la salud bucodental. Por ello, es frecuente que el odontólogo se centre en remineralizar las piezas dentales para combatir la formación de caries dentales.

 

Otra práctica habitual es la pauta de enjuagues con colutorios con clorhexidina para prevenir la afección de enfermedades periodontales.

 

Remedios para prevenir la sequedad bucal

 

Si bien es cierto que, en algunas ocasiones, nos es imposible evitar la afección de la xerostomía, existe una serie de remedios caseros que pueden ser beneficiosos a la hora de mejorar la situación de pacientes que están padeciendo episodios de sequedad bucal.

 

Si éste es tu caso, te recomendamos seguir las próximas pautas:

  • Mantente bien hidratado, bebiendo agua durante todo el día.

  • Evita el consumo habitual de bebidas alcohólicas.

  • Reduce, en la medida de lo posible, el hábito de fumar.

  • Mantén unas pautas correctas de higiene bucodental, evitando en todo momento la incidencia de procesos infecciosos.

  • Emplea un humidificador para evitar la sequedad del ambiente

  • Acude a las revisiones periódicas con el odontólogo, al menos una vez al año. Y, en caso de que estés abordando un procedimiento de quimioterapia o radioterapia, acude al odontólogo para que pueda aminorar en la medida de lo posible las molestias derivados de la sequedad bucal.

Esperamos haber resuelto todas tus dudas al respecto al síndrome de la boca seca y los posibles remedios que pueden ayudarte a segregar unos niveles óptimos de saliva.

 

Si tienes cualquier duda, puedes dejárnosla en comentarios. Y, en caso de que quieras que nuestro equipo clínico valore tu caso, te invitamos a acudir a una primera cita en nuestra clínica dental. Las consultas y valoraciones siempre son gratuitas.

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